Cinco errores con porcentajes que comete casi todo el mundo
Por qué subir un 20 % y bajarlo después no te devuelve al precio original, en qué se diferencian un punto porcentual y un porcentaje, y cómo quitar bien el IVA.
Actualizado el 10 de septiembre de 2026
Los porcentajes parecen matemáticas de primaria hasta que aparecen en una
nómina, en una rebaja o en una noticia. Estos cinco errores son tan comunes que
se cuelan en titulares de periódico con bastante frecuencia.
1. Subir un 20 % y bajar un 20 % no te deja donde estabas
Parece que debería, pero no. Si algo cuesta 100 € y sube un 20 %, pasa a
costar 120 €. Si ahora le aplicas una bajada del 20 %, ese 20 % se calcula
sobre 120, no sobre 100: son 24 €, y te quedas en
96 €.
La razón es que cada porcentaje se aplica sobre una base distinta. Para
volver exactamente a 100 desde 120 haría falta bajar un 16,67 %.
2. Los descuentos sucesivos no se suman
«30 % de rebaja y un 10 % adicional» no es un 40 %. El segundo descuento se
aplica sobre el precio ya rebajado.
Sobre 100 €: el 30 % lo deja en 70 €, y el 10 % adicional sobre esos 70 €
son 7 €, así que acabas pagando 63 €. El descuento real es del
37 %, no del 40 %. Siempre sale algo menos de lo que sugiere la suma, y la
diferencia crece cuanto mayores son los descuentos.
Anuncio
3. Punto porcentual no es lo mismo que porcentaje
Este error es el rey de los titulares. Si un tipo de interés
pasa del 2 % al 3 %, ha subido un punto
porcentual. Pero en términos relativos ha subido un
50 %.
Las dos frases son correctas y describen lo mismo, pero suenan
completamente distintas. Cuando leas una cifra de paro, de inflación o de
intereses, merece la pena fijarse en cuál de las dos se está usando.
4. Para quitar el IVA no se resta el 21 %
Este cuesta dinero de verdad. Si un producto cuesta 121 € con IVA incluido y
le restas el 21 %, obtienes 95,59 €. Está mal.
El IVA se sumó sobre la base, no sobre el total. Para deshacerlo hay que
dividir: 121 ÷ 1,21 = 100 €. Ahí está la base
correcta. La regla general es dividir entre (1 + tipo), no restar el
porcentaje.
5. Confundir «X % de Y» con «qué porcentaje es X de Y»
Son dos preguntas distintas que se escriben casi igual:
¿Cuánto es el 20 % de 50? → 50 × 0,20 = 10
¿Qué porcentaje es 20 de 50? → 20 ÷ 50 = 40 %
Un truco que ayuda con el primer caso: el porcentaje es
reversible. El 20 % de 50 es exactamente lo mismo que el 50 % de 20, y
ese segundo cálculo lo puedes hacer de cabeza. Funciona siempre, y sirve para
comprobar rápido si un resultado tiene sentido.
Anuncio
Usamos cookies propias para recordar tus preferencias y, si aceptas, cookies de medición para saber qué guías resultan útiles. Puedes leer más en la política de privacidad.